The
Disneylanddit, or .... There and Back Again
Para poder sobrevivir a un
viaje a Disneyland Paris es necesario un entrenamiento físico previo muy duro y
una resistencia mental sobrehumana, como la que los padres suelen desarrollar
con el crecimiento de sus “retoños”.
Llegas al hotel y ya solo
piensas en el día de partida, la presión es extrema “¿Cuándo vamos al parque?”
escuchas insistentemente. Tras negociar con los niños la hora de vuelta, pues tienes
los pies desechos, nos acercamos al parque, perdón a los parques pues son dos
realmente Disneyland y los Estudios Disney.
Esa tarde la dedicas a tomar
contacto con el parque y hacerte a la idea de lo que va suponer moverte entre
el maremágnum de gente que lo recorre en todas direcciones.